Cuando vamos a salir de vacaciones, no nos inspiramos, nos cuesta concentrarnos, o ponemos atención a otro tipo de tareas que las que acostumbraríamos a hacer en tiempos de trabajo. Sobre todo cuando ese hábito-tipo de trabajo cambia: por ejemplo cuando trabajas usualmente en terreno pero por razones de vacaciones de tus clientes te trasladas a oficina. Y ahí te quedas. Pensativo, reflexivo, buscando algo que hacer.
Abundan las lecturas de páginas web, el whatsapp a amig_s, las redes sociales y los memes. En algunos casos hasta llegas a escuchar música que usualmente no haces y encuentras estilos nuevos, nuevas frecuencias (aguante el trap).
Consejos: hidratación. Una buena hidratación hace que tu cerebro funcione con un poco más de precisión y concentración; ponle a tu máquina de ideas el necesario flujo de agua que necesita. Es más: personas hidratadas = personas creativas.
Realizar tareas simples pero que generen avances para algo que, quizás, desarrollarás cuando todo vuelva a la normalidad (si pensamos en el panorama actual, podemos decir "anormalidad"), es otra gran idea . El clásico Marzo puede vernos bien preparados y con habilidades y talentos que no pensábamos tener. Resolver problemas de lógica puede ser un excelente ejercicio; leer artículos interesantes de alguna temática que nos guste, ver vídeos de páginas como TED o School of Life y, por qué no, disfrutar de algún tiempo de memes para inspirarse, pueden iluminarnos y activar facetas desconocidas. Nunca sabemos si despertará el humorista que llevamos dentro y nos iremos derecho a la fama o quizás nazca un intelectual o un futuro artista: escribir, dibujar o pintar, puede hacer incluso que alguno de nuestr_s jef_s encuentre un talento en nosotros o vea una oportunidad para desarrollar alguna idea que tenga.
En tercer lugar, encontramos la necesidad de comunicación, interna y externa. Potenciar los vínculos que tenemos con nosotros mismos, reafirmar algunas ideas y principios, estabecer métodos o normas puede hacer que la vida parezca interesante. (Planificar algunas actividades para las mismas vacaciones también tiene un poco de sentido, para no hacerlo en la marcha) Armar nuestro código sugiere un gran desafío y puede mostrarse como un panorama interesantísimo: por ejemplo, con una amiga estamos armando un playlist para nuestras vacaciones que tiene que tener exactamente 200 canciones (100 y 100).
Jacques Plante
Y si no sabes realmente qué hacer, Google y Wikipedia tienen la respuesta. Por ejemplo, esta semana aprendí que la persona que juega hockey se dice jugador de hockey y no hockista, y que hubo uno de ellos que fue muy famoso en Canadá y que usaba una máscara para protegerse después de una cirugía por lesión (se parecía a Jason, quizás de ahí venga la inspiración para el terrorífico personaje de Friday, 13th). Lo importante es darnos cuenta de que sin saberlo, estamos desarrollando habilidades día a día, independiente de las tareas que estemos haciendo. Y recuerden, amiguites: si cometen un error, ok, lo es, pero es mejor llamarle aprendizaje.

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